QUE HAGO YO AQUI (CADA DIA LO SE MAS)

CUALQUIER COMENTARIO ES VALIDO PARA INTERCAMBIAR OPINIONES. APRENDEMOS TODOS. EL TITULO DE ESTE BLOG VIENE DADO PORQUE SOLO HE VISTO QUE YO USO EL CASTELLANO, ESPERO QUE MI DERECHO CONSTITUCIONAL SEA RESPETADO, COMO RESPETO YO AL DE LOS DEMÁS. E-mail: alvaro.benavides@hotmail.com.

A.A. Y SIETE PERSONAS MAS

1234 | 31 Enero, 2008 17:11

Me gusta recibir cometarios en mi blog. Este hecho, hace que todos aprendamos, los unos de los otros, y que las ideas se intercambien con libertad.

Lo que no me gusta es que los amigos comentaristas sean anónimos, esto parece que lazas una piedra y escondes la mano, o al menos a mi me lo parece. Por ello ruego a los que escriban, ya que no filtro,ni filtraré nunca ningún comentario, tengan la gentileza de identificarse.

Creo que no siendo una obligación, es un deber de cortesía. 

EDUCACION PARA LACIUDADANIA

1234 | 31 Enero, 2008 17:06

1Un nuevo curso escolar. La vuelta a las aulas

y al trabajo despierta, aunque sólo sea por

un momento, el deseo de una vida llena de

signifi cado. Para nosotros y para nuestros hijos. Es la

virtud de todo lo que comienza: reaparece el deseo

que parecía olvidado. Este deseo es el principalrecurso de cualquier esfuerzo educativo, porque

estimula la curiosidad y las preguntas sobre todas las

cuestiones de la vida.

La censura de este deseo y de sus implicaciones

educativas, como si fuera algo irrelevante, está en

la raíz de la situación de "emergencia educativa"

que sufre nuestro país. Las cifras de fracaso escolar

o la disminución de los niveles de conocimiento

son ciertamente preocupantes. Pero no menos

inquietante resulta que en las familias y en los

colegios, también en los que se obtienen buenos

resultados académicos y se habla de valores, no se

consiga despertar el interés de los jóvenes por las

materias que estudian y, lo que es más grave, por su

propio destino. Se quedan así a merced de cualquier

tipo de poder y del tedio. "Las crisis de la enseñanza

-escribía el pensador francés Charles Péguy- no son

crisis de enseñanza, son crisis de vida. Una sociedad

que no enseña es una sociedad que no se ama, que

no se valora; justo el caso de la sociedad moderna".

2Ante la evidencia de que la educación en nuestras

escuelas no está a la altura de su objetivo, el

Gobierno ha tratado de dar una respuesta con la

nueva asignatura de Educación para la ciudadanía.

Una materia que, en la intención de sus

defensores, permitirá modelar la mentalidad de

nuestros jóvenes y, a la larga, cambiar la sociedad.

Miles de estudiantes de secundaria han comenzado

a cursar esta asignatura, mediante la cual el

Estado busca apropiarse de la formación de

las conciencias. La supuesta neutralidad de la

asignatura, tan proclamada por el Gobierno y sus

mentores ideológicos, salta por los aires en cuanto se

comprueba que pretende responder a las preguntas

sobre el signifi cado de la vida, sobre el bien y el mal,

sobre el camino de la felicidad personal y sobre la

justicia en las relaciones humanas. Los mismos que

teorizan la radical separación entre el ámbito público

y el privado, para expulsar la religión de la vida social,

aparecen ahora invadiendo desde la esfera estatal lo

más íntimo de las conciencias.

3Por esta razón, los padres y

los propios alumnos

defi enden la esencia de sus libertades cuando

utilizan todos los medios que pone a su disposición el

Estado de Derecho para oponerse a su implantación

obligatoria. Pedimos a los responsables políticos

que cambien los decretos que establecen los

contenidos de esta asignatura y busquen un

acuerdo básico sin el cual ninguna reforma política,

y mucho menos en educación, será viable. Mientras

tanto nos sumamos al movimiento social de repulsa

que ha provocado la asignatura de Educación parala ciudadanía utilizando todos los recursos legítimos

contra su implantación, incluida la objeción de

conciencia.

Los poderes públicos, por mandato constitucional,

deben garantizar el derecho que asiste a los padres

para que sus hijos reciban una formación moral y

religiosa acorde con sus propias convicciones, tanto

en la enseñanza estatal como en la de iniciativa

social. La implantación de la Educación para la

ciudadanía vulnera ese derecho y debe ser rechazada.

4Ninguna intromisión del Estado puede impedirque existan experiencias educativas verdaderas.

Mientras se resuelve la batalla política y jurídica

sobre esta asignatura (que esperamos desaparezca

o se redefi na profundamente), su implantación

supone un reto para que jóvenes y adultos juzguen

sus contenidos desde la exigencia de verdad que nos

constituye y que tiene un carácter objetivo. Ejercer

este juicio es la condición necesaria para educar y

también para establecer un auténtico diálogo.

La mejor manera de defender la libertad de

educación es ejercerla. Fomentar experiencias

educativas enriquece nuestra democracia. La laicidad

del Estado se mide por su estima hacia las iniciativas

que nacen de individuos y grupos sociales concretos,

y muy especialmente hacia la libertad de educación.

TIEMPO DE EDUCAR. Octubre 2007

 

 
Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS
Powered by LifeType - Design by BalearWeb