ARTURO PEREZ REVERTER
1234 | 30 Julio, 2008 17:20
Me interpela un lector algo -o muy- dolido porque de vez en cuando aludo a España como este país de mierda. El citado lector, que sin duda tiene un sentimiento patriótico susceptible y no mucha agudeza leyendo entre líneas, pero está en su derecho, considera que me paso varios pueblos y una gasolinera. Le extraña, por otra parte, y me lo comunica con acidez, que alguien que, como el arriba firmante, ha escrito algunas novelas con trasfondo histórico, y que además parece complacerse en recuperar episodios olvidados de nuestra Historia en esta misma página, sea tan brutal a la hora de referirse a la tierra y a los individuos que de una u otra forma, le gusten o no, son su patria y sus compatriotas.
La verdad es que podría, perfectamente, escaquearme diciendo que cada cual tiene perfecto derecho a hablar con dureza de aquello que ama, precisamente porque lo ama. Y que cuando abro un libro de Historia y observo ciertos atroces paralelismos con la España de hoy, o con la de siempre, y comprendo mejor lo que fuimos y lo que somos, me duelen las asaduras. Aunque, la verdad, ya ni siquiera duelen. Al menos no como antes, cuando creía que la estupidez, la incultura, la insolidaridad, la ancestral mala baba que nos gastamos aquí, tenían arreglo. La edad y las canas ponen las cosas en su sitio: ahora sé que esto no lo arregla nadie. España es uno de los países más afortunados del mundo, y al mismo tiempo el más estúpido. Aquí vivimos como en ningún otro lugar de Europa, y la prueba es que los guiris saben dónde calentarse los huesos. Lo tenemos todo, pero nos gusta reventarlo. Hablo de ustedes y de mí. Nuestra envilecida y analfabeta clase política, nuestros caciques territoriales, nuestros obispos siniestros, nuestra infame educación, nuestras ministras idiotas del miembro y de la miembra, son reflejo de la sociedad que los elige, los aplaude, los disfruta y los soporta. Y parece mentira. Con la de gente que hemos fusilado aquí a lo largo de nuestra historia, y siempre fue a la gente equivocada. A los infelices pillados en medio. Quizá porque quienes fusilan, da igual en qué bando estén, siempre son los mismos..
Pero me estoy metiendo en jardines complejos, oigan. El que quiera tener su opinión sobre todo eso, acertada o no, pero suya y no de otros, que lea y mire. Y si no, que se conforme con Operación Triunfo, con Corazón Rosa o con Operación Top Model, o como se llamen, y le vayan dando. Cada cual tiene lo que, en fin, etcétera. Ya saben. Por mi parte, como todavía me permiten y pagan este folio y medio de terapia personal cada semana -es higiénico poder morir matando-, me reafirmo un día más en lo de país de mierda. Y lo voy a justificar hoy, miren por donde, con una bonita anésdota anesdótica. Una de tantas.
Verán. Un niño de siete años, sobrino de un amigo mío, observando hace poco que varios de sus amigos llevaban camisetas de manga corta con banderas de varios países, la norteamericana y la de Brasil entre ellas -algo que por lo visto está de moda-, le pidió al tío de regalo una camiseta con la bandera española. «Van a flipar mis amigos, tito», dijo el infeliz del crío. Según cuenta mi amigo, el sobrinete bajó al parque como una flecha, orgulloso de su prenda, con la ilusión que en esas cosas sólo puede poner una criatura. A los diez minutos subió descompuesto, avergonzado, a cambiarse de ropa. El tío fue a verlo a su habitación, y allí estaba el chiquillo, al filo de las lágrimas y con la camiseta arrugada en un rincón. «Me han dicho que si soy facha o qué», fue el comentario.
Siete años, señoras y caballeros.. La criatura. Y no en el País Vasconi en Cataluña, ni en Galicia. En la Manga del Mar Menor, provincia de Murcia. Casualmente, y sólo una semana después de que me contaran esa edificante historia infantil, otro amigo, Carlos, gerente de un importante club náutico de la zona, me confiaba que ya no encarga polos deportivos para sus regatistas con el tradicional filetillo de la bandera española en las mangas y en el cuello. «En las competiciones con clubs de otras autonomías -explicó- están mal vistos.»
Dirán algunos que, tal y como anda el asunto, podríamos mandar a tomar por saco ese viejo trapo y hacer uno distinto. Al fin y al cabo sólo existe desde hace dos siglos y medio. Podríamos encargarle una bandera nueva, más actual, a Mariscal, a Alberto Corazón, a Victorio o a Lucchino. O a todos juntos. Pero es que iba a dar igual. Tendríamos las mismas aunque pusiéramos una de color rosa con un mechero Bic, un arpa y la niña de los Simpson en el centro; y en las carreteras, el borreguito de Norit en vez del toro de Osborne. El problema no es la bandera, ni el toro, sino la puta que nos parió. A todos nosotros. A los ciudadanos de este país de mierda.
EL MALLORCA Y LOS MAL LLAMADOS SOCIOS
1234 | 22 Julio, 2008 17:45
3. m. y f. Persona inscrita para recibir algún servicio periódicamente o determinado número de veces.
4. m. y f. Persona que ha suscrito o adquirido un abono para un servicio o espectáculo.
He copiado literalmente, del Diccionario de la Real Academia de la Lengua, alguna de las acepciones de la palabra "abonado", que no es lo mismo que la palabra "socio". Un abonado,no participa nunca de las decisiones de la sociedad que le presta el servicio o le proporciona el espectaculo. Digo esto por la publicidad del R.C.D. MALLORCA, que dice: hazte socio, cuando a mi entender deberia decir: ABONATE.
Que yo sepa ningun abonado ha sido consultado sobre la suerte del Mallorqueta y de su presunta venta a un magnate ingles, a si como tampoco en ninguna ocasión anterior sobre las decisiones tomadas en el mal llamado "Club", ya que de ello no tiene nada al ser una Sociedad Anónima Deportiva. Hasta aqui, creo que lo apuntado es correcto, lo no correcto es el hecho de que a muchos se les llene la boca diciendo "yo soy socio del Mallorca" y no se le ha tenido en cuenta para nada. Que verguenza que el Real Mallorca vaya a parar a manos extrangeras cuando en Mallorca hay capital suficiente para que sea genuinamente "nuestro". He llegado a pensar que los "mallorquinistas" sólo son abonados para ver a los equipos visitantes más que al propio Mallorca, ya que el campo poco se llena según el visitante, y creo que en este caso sólo de los foraneos. Que envidia la afición del Atletico Baleares en este aspecto. Lo del Mallorca en manos de capital extrangero es algo que los llamados "mallorquinistas" no deberían consentir y deberian instar a los "poderosos magnates mallorquines" que no permitieran este hecho. Demasiado ha hecho ya el Sr. Grande, salvando de la quema a sus acciones de la S.A.D. y continuar como Presidente. Que afición tenemos¡¡¡¡¡¡¡¡¡
UN MES DE SILENCIO NO ES NADA
1234 | 19 Julio, 2008 17:35
He estado un mes inactivo, y todo cada vez me parece que va a peor. Desde el PP a ERC, pasando por Vicente Grande y llegando a Ibercom, sin olvidar la carcel y algunos funcionarios, la Paca, la droga de Sevilla, el asesino De Juana Chaos con sus chantajes, el desquiciado "solitario" y Jacinto Verdaguer sin abrirse para dar "gustirrinin" y la Sra. Fermoselle y desoir los que los propios tecnicos de movilidad aconsejan a la Alcadesa, un emplazamiento raro para un monumento que cede al Ayuntamiento el Grup Guell (Con Tolo ingresado en Son Dureta), en honor a los marxaires, en la XXXV Subida a LLuc el próximo 2 de Agosto.
Ya me iré aconstumbrando al calor y a volver a la rutina diaria de Palma.
Vamos, eso espero¡¡¡¡¡¡¡¡¡